Cómo adelgazar y perder peso rápido

¿Estás buscando una buena respuesta a la pregunta de cómo bajar de peso rápido? Entonces, seguramente ya te hayas encontrado con una buena cantidad de sitios web que te ofrecen todo tipo de soluciones.

Lo cierto es que muchas de esas soluciones son válidas, y otras no tanto. Pero, como suele ocurrir en internet, no todo es tan fácil. Adelgazar rápido es posible, pero requiere cierto esfuerzo y las ideas claras. Y nosotros vamos a ayudarte a conseguirlo.

Ejercicios para perder peso rápidamente

Lo primero que tienes que hacer para perder peso rápidamente es, como puede suponer, hacer ejercicio. A continuación, te menciono algunos de los ejercicios más útiles que puedes llevar a cabo.

Un breve comentario antes de empezar

Lo primero que tienes que tener en cuenta que los ejercicios que te voy a plantear puede que se salgan un poco de la norma de lo que estás acostumbrado a ver. Estoy convencido de que, cuando lees otras guías para adelgazar, te recomiendan ir al gimnasio, por ejemplo.

Yo no voy a recomendarte tal cosa. Y no lo voy a hacer por dos razones: La primera, porque te frustrarás (allí verás a demasiada gente con un cuerpo de diez, y te compararás, lo cual es malo), y, en segundo lugar, porque no es natural.

A lo largo de nuestra evolución, nuestro cuerpo no ha estado hecho para hacer ejercicio físico intenso durante dos horas al día. Lo cierto es que nuestra forma de vida era caminar, correr ocasionalmente, y, muy de vez en cuando, tener que levantar algo que pesara.

Actualmente, estamos yendo al gimnasio dos horas al día, por ejemplo, lo cual no guarda ninguna relación con aquello para lo que nuestro cuerpo está hecho.

El objetivo de mis ejercicios, en cambio, es que hagas de tu día a día un continuo deporte muy suave, y, ocasionalmente, hagas algún ejercicio más difícil. Esto es lo que hacían nuestros ancestros, y entre ellos no existía el sobrepeso.

Así pues, ten en cuenta que estos consejos están pensados para que adelgaces de forma efectiva, basándome en la evolución que ha seguido nuestro cuerpo a lo largo de los milenios, y con el único objetivo de llegar al peso ideal.

Ejercicio 1: Ve en bici al trabajo

El primero de los ejercicios que te recomiendo es el de ir en bici al trabajo. En realidad, el hecho de que vayas en bici o andando o corriendo es secundario. Lo importante es que no vayas en coche.

Por supuesto, si tu trabajo queda muy lejos de tu lugar de residencia, no podrás hacerlo, pero, en la medida en que sea posible, deberías ir en bicicleta o andando a tu puesto de trabajo.

Esto te permitirá tener una hora diaria de ejercicio semi-intenso (dependiendo de la distancia y si finalmente vas andando o en bici), lo cual es muy positivo.

Sería el equivalente a la caza de algún conejo o algún pequeño animal, en la época de nuestros ancestros.

Ejercicio 2: Reduce el consumo de TV

Visto lo anterior, también será recomendable que dejes de ver la televisión. Los españoles pasamos cerca de 4 horas de media viendo la televisión, y la cifra aumenta a entre 6 y 8 si contamos también el consumo de ordenador o videoconsolas.

Como puedes suponer, esto es nefasto para tu físico, porque, mientras estás en el sofá, las calorías que has ido consumiendo no se eliminan, sino que se quedan ahí, sin gastarse, y se transforman en grasas.

En la época de nuestros ancestros no existían apenas divertimentos que pudieran llevarse a cabo permaneciendo horas y horas sentado en un mismo sitio. Por ello, un paso más que necesario será el de reducir el consumo de TV a una hora diaria (dos, a lo sumo).

Por lo tanto, nuestra recomendación es que reduzcas el consumo de TV, y, durante ese tiempo, realices algunas otras actividades. ¿Cuáles? Bueno, de eso hablamos en los siguientes ejercicios.

Ejercicio 3: Sal a dar más paseos

Una de las mejores opciones para bajar de peso de forma efectiva, mucho mejor que ir al gimnasio, es salir a dar paseos. Sin correr. Simplemente, pasear. Eso es más que suficiente para consumir las calorías ingeridas.

Pasear

En la época de nuestros ancestros, sería el equivalente a la marcha de un lugar a otro para encontrar lugares con más frutas que recolectar y mayor cantidad de caza (recuerda que eran nómadas).

Así, paseando media hora o una hora, tranquilamente, con tus amigos, tu pareja o algún familiar (o solo, vaya), conseguirás quemar unas cuantas calorías que, si estuvieras viendo la televisión, se transformarían en grasas acumuladas.

Ejercicio 4: Dobla el tiempo en el que paseas con tu perro

¿Tienes un perro? ¡Fantástico! En ese caso, te recomiendo que pases más tiempo con él cuando lo sacas a pasear. Ahora bien, esto tiene pequeñas diferencias entre quien vive en la ciudad y quien vive en el campo.

pasear perro

Si vives en el campo, el hecho de llevarlo a dar una vuelta y soltarlo en la montaña, ir de un lado para otro con él, etc., te hará quemar más calorías sin darte cuenta, que si solo puedes llevarlo por la acera en una gran ciudad.

Sin embargo, en ambos casos es una muy buena opción, porque es un ejercicio muy suave, con algún punto de intensidad ocasional (por ejemplo, si tienes que correr detrás de él por alguna razón), y que permite bajar de peso mientras estás relajado.

Sería el equivalente a los tiempos diarios de relajación de nuestros ancestros. Está demostrado que éstos solo trabajaban 4 horas al día, y el resto del tiempo lo dedicaban a otros quehaceres, los cuales incluían ejercicio físico muy poco intenso.

Ejercicio 5: Haz algún ejercicio intenso aleatorio

Este punto es de lo más interesante, y puede que te sorprenda, porque la mayor parte de las guías recomiendan hacer ejercicio de forma periódica. Es decir, por ejemplo, dos horas al día. Yo soy partidario de algo más natural, y, por lo tanto, aleatorio.

En el mundo de nuestros ancestros, este ejercicio intenso aleatorio sería el que llevaban a cabo al huir de un depredador, o cuando tenían que arrastrar una presa de gran tamaño, lo cual requería un sobreesfuerzo especial.

Ese ejercicio, por definición, no era constante y periódico, sino que se amalgamaba con el resto de ejercicio que te estoy mencionando. Si era necesario, se hacía ejercicio intenso, si no, se mantenía el ejercicio suave.

En tu caso particular, podría ser recomendable que salgas a pasear y, según te apetezca, pegues un sprint, empieces a trotar, o realices algún ejercicio en los parques preparados a tal efecto.

Pero lo importante es que lo hagas sin ningún tipo de plan preconcebido. Simplemente, con la idea de que algo de ejercicio de ese tipo te conviene para quemar unas cuantas calorías de golpe de las que has consumido ese día.

Ejercicio 6: Usa las escaleras, no el ascensor

Para mí, este es el punto más importante. Las calorías que se queman subiendo tres pisos son muchas, y lo cierto es que el esfuerzo necesario es bastante bajo. Es por ello que recomiendo encarecidamente dejar de utilizar el ascensor.

En la época de nuestros ancestros, esto sería el equivalente a tener que subir un barranco, o tener que trepar la ladera de una montaña, para poder seguir la pista de algún animal herido, por ejemplo.

En mi caso particular, solo utilizo el ascensor cuando subo o bajo con alguien que no quiere ir por las escaleras. Si voy solo o la otra persona es como yo, utilizo las escaleras, para mantener mi cuerpo ejercitado y consumiendo el exceso de calorías.

Ejercicio 7: Ten más sexo

El sexo, hasta donde yo sé, ha cambiado bastante poco desde la época de nuestros ancestros. Y sigue siendo igual de beneficioso para la salud, y, especialmente, para bajar de peso.

El sexo involucra una enorme cantidad de partes del cuerpo, por lo que es un ejercicio global, que te permitirá rebajar kilos de todas las partes. Sin embargo, si quieres bajar de peso o tonificar una parte concreta del cuerpo, puedes probar posturas que te permitan mejorar esa parte del cuerpo.

En definitiva, de los ejercicios mostrados hasta ahora, lo cierto es que este es el más divertido, y uno de los más eficaces. Eso sí, es a largo plazo… ¡Lo cual está muy bien teniendo en cuenta que hablamos de tener sexo!

Cuida tu alimentación

Si te preguntas cómo perder peso en poco tiempo, y has estado buscando información, es más que probable que ya te hayas dado cuenta de que tienes que cuidar al máximo tu alimentación.

alimentos sanos

Lo mejor que puedes hacer, para lograr este objetivo, es contar con un plan de alimentación, que te ayude a controlar los excesos, y obtener unos buenos resultados en poco tiempo.

A continuación, te señalo los pasos que debes seguir para tener tu plan de alimentación:

Paso 1: Acudir a un nutricionista y obtener una dieta personalizada

El primer paso que deberás llevar a cabo es el de visitar a un nutricionista, para que él se encargue de proporcionarte un buen plan de alimentación completamente personalizado e indicado para tu problema.

Seguramente estés pensando: “¿Cómo perder peso rápido visitando a un nutricionista, algo que ya he hecho veinte veces y no me ha dado resultados?”.

Tranquilo. Este es solo el primer paso.

En el segundo paso vamos a hacer unos pequeños cambios a esa dieta, pero es recomendable partir de una base equilibrada y ajustada a tus necesidades, y la mejor forma de conseguirlo es de la mano de un nutricionista.

Paso 2: Reducir la cantidad de calorías manteniendo el equilibrio

Ahora que tienes la dieta personalizada hecha por tu nutricionista, es el momento de pasar a aplicar unos de los trucos acerca de cómo adelgazar rápido, y que, según he podido ver, hay pocas dietas que mencionen.

Se trata de la reducción de las calorías, pero (y esto es muy importante), manteniendo la proporción de alimentos y nutrientes que te ha especificado el nutricionista. ¿Te parece difícil de entender? No te preocupes, te lo explico:

Supongamos que el nutricionista te ha recomendado un plan diario para 2000 kilocalorías, lo cual, a largo plazo, te permitiría bajar de peso. Sin embargo, como lo que tú estás buscando es bajar de peso en poco tiempo, tenemos que reducir esas calorías.

Asumamos que, te ha recomendado que consumas, por ejemplo, 25 gramos de macarrones (cerca de 100 calorías), por cada 100 gramos de carne de pollo (250 calorías).

Y, para las comidas, te ha recomendado que tomes, siguiendo ese esquema, 50 gramos de macarrones y 200 de carne de pollo (200 y 500 calorías respectivamente).

Lo que haremos, será reducir porcentualmente el consumo de cada uno de los alimentos, de forma que se mantenga ese equilibrio que el nutricionista ha determinado que es óptimo para nosotros, pero el consumo final de calorías sea menor.

Podemos, por ejemplo, reducir a 25 gramos de macarrones, y 100 gramos de carne de pollo, con lo que, en lugar de comer 700 calorías en cada comida, comeremos únicamente 350. Así, reduciremos a la mitad nuestro consumo calórico, pero mantendremos una alimentación equilibrada.

Paso 3: Tomar alimentos que te sacien

La respuesta a cómo adelgazar en poco tiempo pasa, necesariamente, por padecer un poco de hambre. Eso es inevitable. Sin embargo, hay opciones que facilitan el trabajo, y una de ellas es la de tomar alimentos que te sacien.

Entre esos alimentos está, por ejemplo, la avena. La avena es un alimento magnífico, que apenas te aportará calorías, te ayudará a sentirte saciado, y mejorará el funcionamiento de tu estómago y tu intestino, ayudándote a ir de vientre.

Copos de avena

Es una forma fantástica de resolver el problema del hambre, y poder cumplir con el paso anterior, que conlleva la reducción del número de calorías consumidas.

Paso 4: Servir los platos de forma inteligente

Por otro lado, cuando se busca información acerca de cómo adelgazar rápidamente, rara vez se da una información que para mí es crucial, y es la de servir los platos de forma inteligente y atendiendo a nuestros sesgos naturales.

En particular, tenemos un sesgo que hace que lo que rodea a un objeto, afecte a nuestra percepción sobre el objeto en cuestión. ¿Difícil de entender? Lo comprenderás en seguida.

La idea es que, si sirves la misma cantidad de comida en un plato grande, te parecerá poca. Si sirves la misma cantidad en un plato pequeño, te parecerá mucha. Esta es una idea crucial en el mundo de la alimentación, y tú debes empezar a aplicarla en tu dieta.

Lo que deberías hacer es comprar platos más pequeños (y cubiertos más pequeños también, puesto que todo influye), de forma que tu cerebro tenga la sensación de que estás comiendo una buena cantidad de comida, cuando, objetivamente, es menos de lo que estás acostumbrado a consumir.

Puede que te preguntes: ¿Y funcionará ahora que conozco el truco? Sí. Tranquilo. Estos sesgos nos afectan independientemente de que los conozcamos o no. Es imposible huir de ellos, porque habitan en una parte de nuestro cerebro distinta de donde habita la parte racional.

Paso 5: No saltarte comidas

Otro punto de vital importancia a la hora de hacer dieta es la de no saltarte las comidas. Esto es más importante de lo que parece. Si te saltas una comida, te quedarás con hambre, y, cuando llegue la siguiente comida, te atiborrarás.

Esto es relativamente fácil de solucionar con el plan dietético que te ha diseñado el nutricionista en el primer paso, pero no está de más insistir. No tienes que saltarte ninguna comida.

Antes de pasar al siguiente paso, deja que te diga que sí hay una ocasión en la que te puedes saltar una comida, pero hablaré de ello en el último apartado de esta sección… ¡Es una sorpresa!

Paso 6: Llevar un seguimiento

Otro aspecto relevante es el de llevar un seguimiento. Esto puedes hacerlo en forma de diario, donde anotes todos los caprichos que te has dado, todas las reducciones de calorías extra que hayas hecho, etc.

Dietas para perder peso

De esta forma, podrás llevar un control absoluto de cómo estás desarrollando tu dieta, lo cual es muy positivo, porque te permitirá ser consciente de cómo avanzas en tu camino hacia tu peso ideal.

Además, te permitirá llevar a cabo el paso 7.

Paso 7: Evaluar resultados, y decidir en consecuencia

Si llevas un diario con toda la información sobre tu alimentación, consumo de calorías, ejercicio realizado, peso, etc. dispondrás de una gran cantidad de información que puedes utilizar para tomar decisiones.

Por ejemplo, si una semana has decidido saltarte la comida entre el desayuno y la comida, y eso no te ha generado mucha hambre (lo cual te ha permitido comer lo adecuado durante el almuerzo), y eso te ha permitido bajar de peso, podrás decidir seguir esa estrategia los próximos días.

Si, por el contrario, lo has probado, pero el resultado ha sido que has comido más en el almuerzo, y eso ha conducido a que aumentes de peso, puedes tomar la rápida decisión de dejar de hacerlo.

En consecuencia, tienes un mayor control sobre cómo evoluciona su dieta, y puedes pivotar para obtener mejores resultados y apartarte de aquellos hábitos que te están impidiendo perder peso (o, incluso, haciéndotelo ganar).

BONUS: Practicar el ayuno o el semiayuno

Sí, sé que te parece un poco radical. Pero deja que te diga que se han documentado casos de ayuno de hasta un año de duración, bajo control médico, y que han servido para que pacientes obesos recuperaran su peso ideal.

¿Sorprendido?

Hay que mencionar algunos aspectos importantes a este respecto.

Primero, hay que explicar cuál es la razón de que el ayuno funcione: El cuerpo humano está hecho para consumir calorías, y quemarlas. Si no quemas las calorías consumidas, estas se almacenan en el cuerpo, para que se puedan utilizar cuando no haya nuevas calorías.

La forma en las que el cuerpo almacena las calorías sobrantes son las grasas. En el pasado, el hecho de tener unas reservas de grasa, permitía a los seres humanos disponer de energía en las épocas en las que, por alguna razón, no tenían acceso a comida.

Actualmente, en cambio, las grasas se acumulan y se acumulan sin que tengamos falta de alimentos. Y es ahí donde entra el ayuno.

El ayuno se plantea como una forma de bajar de peso de forma radical, consumiendo únicamente 400 calorías al día a través de líquidos, de forma que el cuerpo está obligado a quemar las grasas acumuladas para obtener energía.

El semiayuno es algo semejante, pero limitando el consumo de calorías durante algunas horas (generalmente durante la noche, porque, durante la noche, al no hacer ejercicio, las calorías ingeridas no se queman).

Por supuesto, el ayuno hay que realizarlo bajo control médico. Pero, si tienes mucho sobrepeso, es una opción que no deberías descartar.

Dietas para perder peso rápidamente

A continuación, te voy a mencionar una serie de dietas que seguramente te suenen, porque son muy famosas. Ten en cuenta que estas dietas no están avaladas científicamente, y, por lo tanto, no son del todo seguras. Es recomendable que las sigas bajo control médico.

Dieta de la piña

La dieta de la piña es una dieta muy radical, y que no se recomienda utilizar durante más de tres o cuatro días, porque pone en riesgo la salud. Se basa en alimentarse de piña de forma exclusiva.

Dieta de la piña

Sin embargo, no es una dieta que te permita bajar de peso de forma sostenible, sino que se basa en el efecto diurético de la piña para que elimines el exceso de líquido y estés más “deshinchada” en una fecha concreta (posteriormente, recuperas el peso).

Dieta de la avena

La dieta de la avena se presenta como una dieta que permite reducir tu peso en 5 kilos en solo 5 días. Como puedes deducir a partir de su nombre, se basa en el consumo prácticamente exclusivo de avena (un tipo de cereal).

Según los defensores de esta dieta, el consumo de avena es más que suficiente para tener un buen estado de salud, porque la avena tiene una enorme cantidad de nutrientes y, además, permite limpiar el organismo de diferentes toxinas.

Dieta de la manzana

Al igual que en los casos anteriores, esta dieta se basa en el consumo prácticamente exclusivo de un solo alimento. En este caso, la manzana. Esto es posible gracias a la proporción de aguas, minerales y vitaminas, además de azúcares y fibra que posee la manzana.

No obstante, debes tener en cuenta que, como sucede con la dieta de la piña, no es una dieta para el largo plazo, sino que está pensada para que obtengas el peso ideal para una fecha concreta, recuperándolo posteriormente (y esto es así porque, esencialmente, se basa en las propiedades diuréticas de la manzana).

Dieta Dukan

La dieta Dukan es una de las más conocidas que hay, y se basa en cuatro simples fases, a través de las cuales se alcanza el peso ideal, y, posteriormente, se mantiene, con algunos procedimientos que permiten evitar el efecto rebote.
Se trata de una de las dietas más conocidas, y es normal que muchas personas acaben en ella cuando buscan cómo perder peso rápidamente en internet.

Dieta de la alcachofa

La dieta de la alcachofa, como la de la piña o la de la manzana, tiene como objetivo básico aprovechar sus efectos diuréticos para lograr bajar de peso en un tiempo récord (varios kilos en menos de una semana), pero para una fecha concreta.

Dieta de la alcachofa

Puesto que no se puede seguir la dieta durante más tiempo que unos pocos días, una vez se recupera la dieta habitual, el peso vuelve a aparecer. Pero, si lo que quieres es tener una apariencia fantástica para una fecha concreta, puede ser una buena opción.

Dieta détox

La dieta détox es una dieta que tiene como objetivo principal desintoxicar el cuerpo (de hecho, “détox” es una reducción del término “desintoxicante”), aunque, como efecto secundario, también proporciona una buena pérdida de peso.

La diferencia de la dieta détox respecto a otras, es que se basa principalmente en el uso de zumos para sostener la alimentación, hechos con frutas y vegetales variados.

Dieta del limón

La dieta del limón es otra dieta basada, fundamentalmente, en el consumo del limón como único alimento (pese a que, en algunas variantes, se van añadiendo alimentos paulatinamente), con el fin de beneficiarse de sus efectos diuréticos.

Al igual que la dieta de la piña, de la manzana o de la alcachofa, esta dieta permite reducir el peso en un tiempo récord, pero no es adecuada para mantenerla durante mucho tiempo. Y, como en los otros casos, una vez la termines, recuperarás el peso perdido.

Tratamientos para adelgazar rápidamente

Vistas las dietas, veamos también algunos tratamientos que son efectivos para reducir tu peso. Ten en cuenta, no obstante, que la mayoría de estos tratamientos no te harán bajar de peso por sí mismos, sino que tienes que tomarlos como un complemento a la buena dieta y al ejercicio.

Tratamiento 1: Baño turco o sauna

Los baños turcos o las saunas son una buena forma de perder una gran cantidad de líquido del organismo, además de limpiar el exceso de toxinas. Sin embargo, esto no te permitirá bajar de peso de forma duradera.

Sauna

Sencillamente, es una forma de eliminar algunos kilos durante un par de días, lo cual te permitirá tener una mejor apariencia física para el día de una boda, o para cuando tengas que acudir a una sesión fotográfica, por ejemplo.

Tratamiento 2: Liposucción

En el caso de que tengas un problema de sobrepeso que te preocupe especialmente, y quieras resolverlo de forma rápida, la liposucción es una buena opción. El único problema, como puedes suponer, es que cuesta dinero.

Además, tienes que sopesar si te conviene más tener un poco de sobrepeso o eliminarlo haciendo ejercicio y teniendo una dieta equilibrada, o acabar con él mediante la liposucción, asumiendo las cicatrices que ésta deja.

Tratamiento 3: Balón intragástrico

Por último, para casos muy graves de obesidad, una opción muy recomendable es el balón intragástrico. El balón intragástrico es una bola de silicona que se introduce en el estómago y se llena de agua, de forma que quede flotando dentro del mismo.

Puesto que ocupa espacio, es más fácil que el paciente sienta sensación de saciedad, y coma menos. En algunos casos extremos, este tipo de balones gástricos están financiados por la Seguridad Social.

Sin embargo, es algo radical, y no deberías planteártelo salvo que hayas intentado bajar de peso por todas las formas y no lo hayas conseguido, y el sobrepeso esté poniendo en riesgo tu salud.

Consejos para perder peso rápido

A continuación, te menciono algunos consejos para adelgazar rápido, los cuales pueden servirte para complementar toda la información dada anteriormente:

  • Toma diuréticos: Los diuréticos te ayudarán a eliminar el exceso de líquidos y notar que adelgazas desde el primer día. Eso te dará fuerza de voluntad para seguir.
  • No vayas al gimnasio: En el gimnasio hay muchas personas que llevan años esculpiendo su cuerpo. Si vas, te compararás con ellos y te frustrarás.
  • Rodéate de gente que haga ejercicio: Si estás rodeado de personas que se pasan el día jugando a videojuegos, no tendrás motivación para adelgazar. Busca gente atlética.

Cosas que no tienes que hacer si quieres adelgazar rápido

Por último, también quiero mencionarte algunas cosas que no debes hacer bajo ningún concepto si tu objetivo es adelgazar rápidamente, porque son contraproducentes, o porque pueden poner en riesgo tu salud (y la salud es más importante que perder peso):

  • No practiques dietas milagro durante mucho tiempo: Si una dieta está recomendada para tres días, limítala a tres días. Si está diseñada así, no es por casualidad. Más tiempo es peligroso.
  • No creas ser más inteligente que el médico: Si el médico te dice que no sigas una dieta, no la sigas. No eres más inteligente que él, ni sabes más de cómo funciona un cuerpo humano.
  • No fuerces tu cuerpo: Si sigues una dieta y notas que tienes mareos, o te sientes muy débil, no continúes con ella. No fuerces tu cuerpo hasta el extremo. Puede ser peligroso.

Como puedes ver, la respuesta cómo adelgazar rápido no es demasiado complicada. Basta con que sigas la información que te hemos dado a rajatabla, y empezarás a notar resultados relativamente pronto.

Eso sí, como adelgazar rápido no es fácil, necesitas fuerza de voluntad, y la decisión firme de querer quitarte de encima esos kilos de más. Si no estás preparada para ello… ¡Entonces ninguna dieta te resultará útil!

¿Quieres saber cómo he pasado de 68 a 50 kilos sin hacer ninguna dieta?

Tengo que admitir que no soy nutricionista, pero eso no quiere decir que no sepa sobre dietas (como has podido leer). De hecho, creo que he probado más dietas que más de un nutricionista :)

Mi mayor caso de éxito fue pasar, hace muy poco tiempo, de 68 a 50 kilos tras dejarme llevar bastante. Y eso que tras quedarme embarazada mantuve bien el tipo e hice otras dietas que me iban bien.

Todo fue gracias al Plan Revolucionario, un método que me enseñó a cocinar y a comer comida de verdad, sin dietas y sin restricciones típicas.

Si quieres saber todo lo que hizo por mí este plan y mi historia personal, te invito a que la leas. ¡Te ayudará a motivarte para quitarte esos kilitos de más!

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