Cómo bajar el colesterol

Uno de los mayores problemas de salud en la sociedad actual es sin duda el colesterol, de hecho, seguro que has oído hablar de él, ya que incluso en un análisis de sangre rutinario, es lo primero que van a observar para asegurarse de que todo está bien en tu cuerpo.

Un alto nivel de colesterol puede ser la principal causa de un gran número de enfermedades, sobre todo relacionadas con el sistema cardiovascular, y las cuales tienen consecuencias nefastas para el organismo, llegando a acarrear incluso la muerte en los casos más extremos.

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Precisamente por esto es realmente importante llevar un seguimiento sobre los niveles de colesterol, de este modo vamos a poder controlarlo, e incluso llevar a cabo un diagnóstico precoz para evitar cualquier problema relacionado con esta enfermedad.

Por ello, si eres parte de ese gran porcentaje de la población que tiene alto el colesterol, este artículo es para ti, ya que queremos que conozcas, no solo qué es el colesterol y sus posibles consecuencias, si no, sobre todo, aquellos trucos o consejos que puedes empezar a poner en práctica hoy mismo, para regular e incluso disminuir tus niveles de colesterol.

¿Qué es el colesterol?

Una de las mayores confusiones que existen alrededor de esta sustancia, es la de creer que todo el colesterol es malo y que debemos eliminarlo de nuestro cuerpo totalmente.

Sin embargo, esto es falso, de hecho, el colesterol es una molécula liposoluble (que se disuelve en la grasa) que se encuentra en nuestro organismo de una forma natural, e incluso podemos asegurar que es imprescindible para la vida, sin él, muchas de las funciones que lleva a cabo el cuerpo no serían posibles.

Pero, por otro lado, algo que tienes que saber es que la mayor parte de colesterol que necesitas la genera tu propio cuerpo, concretamente el hígado. Tan solo una mínima proporción la adquirimos gracias a los alimentos que consumimos.

El verdadero problema aparece cuando los niveles de esta sustancia se descontrolan, ya que en ese momento comienza a acumularse en las paredes de las arterias, pudiendo llegar incluso a taponarlas.

Por ello, algo fundamental para comprender cómo reducir el colesterol, es descubrir los tipos que existen, algo que te contamos a continuación.

Tipos de colesterol

Como ya hemos comentado anteriormente, no todo el colesterol es malo, de hecho, podemos encontrar dos tipos principalmente, los cuales se conocen como LDL y HDL.

LDL

Este colesterol es que el que acostumbramos a llamar colesterol “malo”, aunque es el que constituye la mayor parte de colesterol de nuestro organismo. Otra de sus denominaciones es el de colesterol de las lipoproteínas de baja densidad y es el que, si se acumula, puede provocar todo tipo de problemas cardiovasculares.

 

HDL

Este tipo de colesterol es el llamado colesterol de las lipoproteínas de alta densidad, y es el que conocemos comúnmente como “el bueno”. Su principal función es la de recoger de las paredes arteriales el exceso de colesterol LDL y transportarlo de nuevo al hígado, donde será descompuesto y reutilizado.

¿Qué cantidad de colesterol es la idónea?

Algo que sin duda debes conocer si pretendes comenzar a disminuir y controlar tus niveles de esta molécula, es cómo se mide, y qué cantidad es la idónea para no sufrir ningún tipo de consecuencia negativa.

La unidad de medida de colesterol es miligramos por decilitro de sangre (mg/dl), algo que puedes comprobar en cualquier análisis de sangre.

Y tal y como recomiendan numerosos estudios médicos, lo ideal es mantener los niveles totales de esta sustancia por debajo de 200 mg/dl. Y más concretamente, deberías tener el colesterol “malo”, por debajo de 130 mg/dl, y el “bueno”, por encima de los 50 mg/dl.

Si consigues mantener estos niveles, puedes estar tranquilo ya que no vas a tener ningún problema de salud asociado al colesterol.

Consecuencias de un colesterol alto

Si por el contrario ver que la cantidad de colesterol en sangre que revelan los análisis es superior a la que te hemos dicho, debes tener cuidado y comenzar a cuidarte más, ya que, si no lo haces y tu colesterol sigue aumentando, las posibles complicaciones que pueden aparecer son las siguientes:

Arteriosclerosis

Este es el nombre técnico que se le da a una enfermedad cuyas consecuencias pasan por un endurecimiento de las arterias. Este endurecimiento va a causar que se vayan estrechando poco a poco, lo que puede acabar en una obstrucción completa, lo que dificultaría el paso de la sangre por ellas.

Normalmente esta es una enfermedad que puede empezar a presentarse en edades más avanzadas, sin embargo, cuando se tienen niveles altos de colesterol, el riesgo de sufrir arterioesclerosis va en aumento.

Por eso no es raro ver a gente relativamente joven sufriendo este tipo de enfermedad, causada sobre todo por tener unos altos niveles en sangre de colesterol, derivados normalmente de una mala alimentación o por una vida sedentaria.

Angina de pecho

La angina de pecho puede presentar diferentes gravedades, aunque en sus peores casos puede acarrear incluso la muerte.

Este problema normalmente se manifiesta con una fuerte presión o dolor en el pecho, aunque también puede notarse en otras partes del cuerpo, como por ejemplo el cuello o la espalda.

La angina de pecho puede surgir cuando deja de haber un buen flujo de oxígeno en la sangre al corazón, debido a que el colesterol se comience a acumular, impidiendo de este modo que haya una buena irrigación.

Hay además tres tipos diferentes de angina de pecho:

  • Estable, esta es la menos grave, en este caso tan solo vamos a necesitar alguna medicación y descanso. Su única consecuencia será que el corazón va a tener que hacer un mayor esfuerzo, y le va a costar más bombear la sangre al cuerpo.
  • Inestable, sin duda esta tiene una mayor gravedad, puede ocurrir en cualquier momento y es muy importante acudir al médico cuando antes en este caso, ya que de lo contrario y si no se trata, puede derivar en un infarto.
  • Variable, este último tipo es muy poco habitual, ya que tiene lugar mientras se está en reposo.

Infarto

Seguro que te suena la palabra infarto, pero lo más probable es que no conozcas exactamente en qué consiste. Normalmente se cree que este problema consiste en una parada repentina del corazón, o algo similar, sin embargo, el infarto de miocardio es algo diferente.

Es nada más y nada menos que la muerte de las células del corazón debido a una falta de oxígeno.

Este oxigeno es transportado por la sangre, y si una vena comienza a obstruirse, no va a ser capaz de darle al corazón la energía que necesita para bombear y para mantener sus funciones. En este caso, si comienza a tener una grave falta de oxígeno, las células pueden comenzar a morir, derivando en una necrosis, y en un infarto de miocardio.

Los síntomas más habituales del infarto pasan por un dolor intenso y persistente en el esternón, el cual se puede extender por el cuello, la mandíbula o los brazos. Es algo muy doloroso y que hay que tratar lo más rápidamente posible para intentar solucionarlo cuanto antes.

Accidente cerebrovascular

Esta es, además del infarto, una de las consecuencias más graves que podemos sufrir a raíz de tener el colesterol alto.

Como ya hemos dicho, su peligro está en la acumulación de colesterol en las paredes de las arterias ya que pueden hacer que el flujo de sangre y oxígeno sea menor. Pero hay que tener en cuenta que las arterias no solo llegan al corazón, sino que también derivan en órganos igual de importantes, como el cerebro.

Un accidente cerebrovascular tiene lugar cuando el flujo de oxígeno al cerebro se interrumpe, si tan solo dura unos segundos puede que no tenga demasiadas consecuencias, pero si se alarga un poco más, las células cerebrales pueden empezar a morir, causando graves daños permanentes e irreparables.

Consejos para disminuir el colesterol

Ahora ya conoces todo lo que hay que saber sobre este problema y sobre el propio colesterol, pero para realmente poder reducirlo y controlarlo, se hace imprescindible conocer también ciertos consejos y trucos para hacer que disminuya el colesterol malo, e incluso que suba el bueno.

Algunos de los mejores consejos que te podemos dar son los que te mostramos a continuación:

Haz ejercicio físico

Este consejo no solo viene muy bien si tienes el colesterol alto, ya que para llevar una vida sana y mantener el cuerpo en forma, hacer ejercicio físico siempre es una gran idea.

Desde luego no es necesario que hagas un deporte de alta intensidad todos los días, ya que sabemos perfectamente que quizá ni si quiera sea posible por tus horarios o estilo de vida. Es más que suficiente con que hagas un ejercicio moderado que no hacías con anterioridad.

Por ejemplo, algunos trucos para llevar una vida más saludable en la que puedas combatir en cierta medida el sedentarismo pueden ser volver andando a casa desde el trabajo, o incluso subir y bajar las escaleras de casa andando.

Lleva una dieta sana y equilibrada

Evidentemente, llevar una dieta sana y equilibrada también es fundamental para poder controlar de una vez por todas el problema del colesterol.

dieta astringente

No es necesario que sigas una estricta dieta para bajar el colesterol en la que solo comas verduras a todas horas, de hecho, todo lo contrario, lo mejor es que intentes implementar en tu vida una dieta muy equilibrada, en la que puedas comer de todos los grupos de alimentos.

A veces tan solo con variar un poco tus hábitos es suficiente, por ejemplo, puedes intentar hacer más comida casera, ya que normalmente la comprada o precocinada tiene un alto contenido en grasas y azúcares.

Evita los dulces

Evita los dulces todo lo que puedas, esto no quiere decir que no debas darte un pequeño capricho de vez en cuando, pero sí que debes reducir su consumo, sobre todo si ves que el colesterol en tu sangre empieza a ser un problema importante.

Se ha demostrado en numerosos estudios que las comidas con un alto índice de glucosa tienen un efecto en la creación de colesterol malo, por lo que lo mejor es evitarlos y reducir todo lo posible su consumo.

No tomes grasas refinadas

Por supuesto, elimina totalmente las grasas refinadas de tu dieta, ya que estos alimentos son de lo peor que puedes tomar.

Alimentos como la bollería industrial, los helados, caramelos o las comidas precocinadas tienen un gran contenido de grasas trans, el peor tipo de grasa que existe. Está más que comprobado que abusar de estos productos es una de las principales causas de manifestar una mayor cantidad de colesterol en la sangre.

Además, también hay que tener en cuenta que no tienen ningún tipo de valor nutricional que justifique su consumo.

Evita el tabaco

Las personas fumadoras tienen muchas más posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares como infartos o arterioesclerosis, y no solo esto, sino que también se ha demostrado una relación entre las personas fumadoras, y una mayor cantidad en la sangre de colesterol malo.

Por ese motivo, si quieres empezar a sentirte más sano, comienza dejando de fumar, si lo haces verás cómo es mucho más sencillo empezar a bajar los valores de esta sustancia en tu organismo.

Incorpora aceites monoinsaturados

Por último, no te olvides que un gran aliado a la hora de reducir el colesterol en las paredes arteriales, es el HDL, por eso una buena idea es empezar a tomar alimentos que aumenten su concentración en tu cuerpo.

Hay varios alimentos que bajan el colesterol y que son totalmente naturales que puedes empezar a tomar, como por ejemplo los aceites monoinsaturados, presentes sobre todo en el aceite de oliva o en el aguacate.

Una pequeña cantidad de aceite de oliva al día puede contribuir a disminuir los niveles de colesterol, pero eso sí, ten en cuenta que debes tomarlo en crudo, como por ejemplo en una ensalada, o junto con alguna verdura.

Si lo utilizas para freír otro tipo de alimentos no va a servir de nada, ya que vas a eliminar todos los posibles beneficios que iba a tener sobre tu organismo.

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