Dieta hipocalórica: Todo lo que necesitas saber

En esta ocasión vamos a hablar de la dieta hipocalórica, un tipo de dieta basada en consumir menos calorías de las que sería adecuado para el organismo. Y te preguntarás… ¿Cómo puede ser eso sano? ¡Tranquila! Te lo explicamos todo a continuación.

¿Qué es una dieta hipocalórica?

La dieta hipocalórica es, esencialmente, un tipo de dieta que se basa en limitar y restringir el consumo diario de calorías, de forma que no se alcance el mínimo recomendado para la persona en cuestión.

Seguramente, al leer lo anterior, hayas pensado: “Pero eso no puede ser sano”. Sí que lo es. Y lo es porque el cuerpo humano está preparado para periodos de escasez, y, de hecho, esa es la razón de que se acumulen grasas.

Durante la mayor parte de nuestra historia, no sabíamos cuándo íbamos a volver a comer, por lo que nos atiborrábamos cuando podíamos, consumíamos parte de la energía obtenida, y la otra la guardábamos en el cuerpo en forma de grasa.

Esa grasa, posteriormente, se iría consumiendo para conseguir energía según fuera siendo necesario, hasta que encontráramos otra nueva oportunidad de comer.

El problema es que, a día de hoy, comemos de forma continuada, y no siempre quemamos todas las calorías. Eso lleva a que se acumulen grasas sin que las lleguemos a quemar nunca (anteriormente, las habríamos quemado en los periodos de falta de comida).

Es por ello que, si haces una dieta que limite el consumo de calorías, lo que hace tu cuerpo es activar ese mecanismo, y empezar a quemar las grasas acumuladas para obtener la energía que le falta.

Es una dieta algo radical, y es recomendable que haya un médico supervisándote, pero, en realidad, no solo no es un tipo de dieta perjudicial para la salud, sino que es uno de los más adecuados para el funcionamiento de nuestro organismo.

¿Cuándo NO deberías someterte a ella?

La dieta hipocalórica tiene un método muy claro, y es el de aportar al cuerpo una menor cantidad de calorías. Es decir, que tu cuerpo se sentirá algo débil hasta que se acostumbre a tener este tipo de alimentación.

Es por ello que no es recomendable para personas que tengan trabajos de riesgo, o que vayan a ponerse en situaciones peligrosas, porque pueden aparecer mareos, y, si están conduciendo o manejando maquinaria, las consecuencias pueden ser desastrosas.

Además, no es recomendable para personas con problemas de tensión, porque la falta de calorías puede conducir a que sus mareos y desmayos aumenten.

Por otro lado, los niños, las embarazadas, y aquellas otras personas que tengan alguna dolencia no especificada aquí, será recomendable que, antes de someterse a esta dieta, acudan a su médico, para que éste les confirme que puede llevarla a cabo.

Ejemplo de menú para dieta hipocalórica semanal

dieta hipocalorica

Aquí te muestro un menú para dieta hipocalórica para todos los días de la semana:

  • Lunes:
    • Desayuno: Tostadas integrales con fiambre de pavo.
    • Media mañana: Una pieza de fruta y un té.
    • Comida: Cogollos con anchoas y lenguado a la plancha.
    • Merienda: Una pieza de fruta y un té.
    • Cena: Verduras al horno y mejillones al vapor.
  • Martes:
    • Desayuno: Tostadas integrales con mermelada sin azúcar.
    • Media mañana: Una pieza de fruta y un té.
    • Comida: Ensalada de maíz y garbanzos con verdura.
    • Merienda: Una pieza de fruta y una infusión.
    • Cena: Merluza a la plancha y alcachofas al vapor.
  • Miércoles:
    • Desayuno: Café con leche y tostadas con queso fresco sin grasa.
    • Media mañana: Una pieza de fruta y un té.
    • Comida: Guisantes salteados con jamón.
    • Merienda: Una pieza de fruta y una infusión.
    • Cena: Calabacín a la plancha y atún.
  • Jueves:
    • Desayuno: Un bol de leche desnatada con cereales integrales.
    • Media mañana: Una pieza de fruta y un té.
    • Comida: Lentejas con arroz.
    • Merienda: Una pieza de fruta y una infusión.
    • Cena: Espinacas rehogadas con ajo y gambas a la plancha.
  • Viernes:
    • Desayuno: Café con leche y tostadas con mermelada sin azúcar.
    • Media mañana: Una pieza de fruta y un té.
    • Comida: Hamburguesa de pollo a la plancha y espárragos trigueros.
    • Merienda: Una pieza de fruta y una infusión.
    • Cena: Sopa de verduras y tortilla de calabacín.
  • Sábado:
    • Desayuno: Pan integral con queso fresco.
    • Media mañana: Una pieza de fruta y un té.
    • Comida: Conejo al horno y melón con jamón.
    • Merienda: Una pieza de fruta y una infusión.
    • Cena: Berenjena y pimiento a la plancha.
  • Domingo:
    • Desayuno: Fruta y yogur desnatado.
    • Media mañana: Una pieza de fruta y un té.
    • Comida: Ensalada con salmón ahumado.
    • Merienda: Una pieza de fruta y una infusión.
    • Cena: Macedonia de frutas y queso fresco desnatado.

Recetas para la dieta hipocalórica

Aquí te dejo algunas recetas extra que puedes tener en cuenta a la hora de seguir una dieta hipocalórica:

  1. Ensalada de frutas baja en calorías
  2. Salteado de verduras
  3. Alcachofas con berenjenas y apio
  4. Tortilla de clara de huevo
  5. Tortilla de clara de huevo con frutos secos
  6. Melón con jamón (sin grasa)
  7. Pollo o pavo a la plancha (sin piel)
  8. Mel i mató (0%)

Consejos para seguirla de forma eficaz

A continuación, te menciono algunos consejos que debes tener en cuenta a la hora de seguir una dieta hipocalórica:

  • Ten en cuenta que tu cuerpo puede no estar acostumbrado, y puedes tener algún mareo ocasional.
  • Para evitar lo anterior, te recomiendo que tomes algún suplemento alimenticio que te dé fuerza y energía.
  • Sigue esta dieta únicamente hasta alcanzar tu peso ideal. Es una dieta para bajar de peso, no para mantener a largo plazo.

Como puedes ver, la dieta hipocalórica no tiene nada de peligroso. Se trata de una forma de adelgazar un poco radical, pero que, mientras tengas grasas en el organismo de las que el cuerpo pueda obtener energía, no tiene peligro.

¿Quieres saber cómo he pasado de 68 a 50 kilos sin hacer ninguna dieta?

Tengo que admitir que no soy nutricionista, pero eso no quiere decir que no sepa sobre dietas (como has podido leer). De hecho, creo que he probado más dietas que más de un nutricionista :)

Mi mayor caso de éxito fue pasar, hace muy poco tiempo, de 68 a 50 kilos tras dejarme llevar bastante. Y eso que tras quedarme embarazada mantuve bien el tipo e hice otras dietas que me iban bien.

Todo fue gracias al Plan Revolucionario, un método que me enseñó a cocinar y a comer comida de verdad, sin dietas y sin restricciones típicas.

Si quieres saber todo lo que hizo por mí este plan y mi historia personal, te invito a que la leas. ¡Te ayudará a motivarte para quitarte esos kilitos de más!

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