¿Estás cansada de hacer dietas y no conseguir adelgazar prácticamente nada después de morirte de hambre? A pesar de tener toda la fuerza de voluntad del mundo, llega un momento en que te desesperas y decides abandonar porque no sirve de nada.

Estás llevando a cabo todo lo que te dicen; has excluido de tu vida los alimentos prohibidos. No te importa escuchar los lamentos de tu estómago a todas horas. Y cuando llega el momento de subirte a la báscula ¡sólo has adelgazado 100 gramos después de haber pasado las peores dos semanas de tu vida!

Tranquila, yo también pasé por eso. Sin embargo, mi vida cambió un día por casualidad. He conseguido adelgazar 20 kilos, ¡sí 20 kilos! ¿A que parece impensable después de haber probado todo tipo de dietas?

¿Sabes cuál es el secreto de mi éxito?, quédate porque voy a contarte algo que te cambiará la vida. Sólo te adelanto que ahora estoy comiendo mucho más que antes y estoy adelgazando.

Comer de manera saludable

Mi historia personal y cómo he conseguido adelgazar sin sufrir

Yo siempre fui gordita y ya sabes lo que significa eso cuando vas al colegio. La crueldad de los niños puede llegar a marcarte de por vida. Cuando cumplí los 18 años empecé a hacer dieta; yo estaba toda convencida de que pasaría unos meses cohibiéndome de lo que más me gustaba a cambio de ser una auténtica top model.

Sí me pasé unos meses a dieta, y adelgacé unos kilos. Pero, ¿sabes qué pasó cuando dejé de hacer dieta?, llegó el efecto rebote y recuperé el peso perdido con un extra de regalo.

Bueno, no pasa nada, me dije. Volví a empezar otra dieta; decidí cambiar por aquello de que no sea que el cuerpo se acostumbre y los kilos no quieran abandonarme.

Sin darme cuenta pasaron 7 años. Me pasé 7 años de mi vida haciendo dietas sin obtener ni un solo resultado. Al contrario, cada vez que dejaba una dieta porque ya no podía más, cogía peso. ¿Te imaginas cuánto engordé durante todo ese tiempo?

Durante ese tiempo tuve a mi pequeña; ya sabes lo que es un embarazo. Además de que tu cuerpo cambia de arriba abajo, las ganas de hacer dieta desaparecen de tu vida, de repente.

Un día tiré la toalla; estaba con un bebé en mis brazos, con 20 kilos de más y un cuerpo que ya no era el mío. Había luchado contra un muro infranqueable y no podía más. No había ninguna dieta para mí; sí, las demás chicas conseguían adelgazar 30-40-50 kilos, ¡eso decían en las páginas donde hacían la publicidad de las dietas!. Menos yo, que tenía pronosticado vivir en un cuerpo que no me gustaba durante el resto de mi vida.

Gracias a Facebook me he convertido en la top model de mi propia vida

No te creas que empecé a comer todo lo que me apetecía. Yo seguí haciendo una “dieta” a mi manera. Le declaré la guerra a la comida y todo lo compraba light o en la sección de dietética del supermercado. Y seguía sin adelgazar, claro.

Un día estaba merendando unas tortitas de arroz delante del ordenador. Me aburría y abrí mi Facebook. Ví que mi amiga Sara había compartido una publicación cuya foto de una cesta llena de panes me llamó la atención.

Viniendo de Sara presté atención y leí el titular. Decía que el pan es uno de los peores alimentos que podemos comer. Abrí el contenido de esta publicación y me llevó al blog de Marcos Vázquez.

Te prometo que me quedé helada. No sólo por el descubrimiento que acababa de hacer sobre el pan. Es que de ese artículo me fui a otro, y luego a otro, y conforme iba leyendo consejos y noticias de este blog, más sorprendida estaba.

He de decirte que me enganché desde aquella tarde al blog de Marcos. Y desde entonces, han pasado 11 meses, se ha convertido en mi biblia de la alimentación.

El Plan Revolucionario: adelgaza comiendo los alimentos de siempre

Un día descubrí en el blog de Marcos El Plan Revolucionario, el culpable del cambio en mis hábitos alimenticios y gracias al cual he conseguido adelgazar los 20 kilos que me sobraban.

Lo que más me llamó la atención de este libro antes de tomar la decisión de comprarlo, fue el hecho de que te enseña a comer bien, sin ningún tipo de restricción y, además, limpia tu cuerpo en 28 días.

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El libro tiene un precio de 19,95 euros, y es la mejor compra que he realizado en mi vida. Tengo que confesarte que me leí el libro en menos de una semana. No daba crédito a lo que estaba leyendo.

Voy a darte unas pinceladas de lo que te encontrarás en las más de 400 páginas que forman este regalo del cielo:

  • Filosofía de la alimentación: de una manera muy sencilla, Marcos explica por qué debemos comer los alimentos de siempre y cómo le afectan a tu estómago, hormonas y cerebro.
  • Alimentos saludables: aprenderás a distinguir los alimentos que son más saludables y cómo puedes comerlos igual que si fueran los mejores manjares de la tierra. No esperes grandes comidas ni precios prohibitivos; al contrario, todo se basa en la sencillez y facilidad de preparación. Eso sí, olvídate de contar calorías con El Plan Revolucionario.
  • Los planes de alimentación: todo comienza durante un período de 28 días en los que preparas tu cuerpo para un cambio de hábitos alimenticios. Tu cuerpo se depura y ya queda perfectamente preparado para iniciar el camino del resto de tu vida.

Así que con este pedazo de descubrimiento saqué fuerzas de flaquezas y me puse manos a la obra. ¿Quiéres conocer mi experiencia?, sigue leyendo.

Comenzando mi nueva vida

Mi plan revolucionario, los 28 días que cambiaron mi vida para siempre

Ya te he comentado antes que esta primera fase de 28 días es la que tu cuerpo se limpia. Y ya lo creo que se limpia. Empezando por mi despensa; tuve que deshacerme de todos los alimentos procesados, los que contuvieran azúcares añadidos, los productos light.

Allí no quedó nada cuyo origen no estuviera en la Naturaleza.

Hice mi primera compra siguiendo los consejos del libro y me puse manos a la obra. Recuerdo el primer día cuando preparé mi desayuno, ¿te puedes creer que me costó una barbaridad terminarlo?

Las cantidades de comida son tan grandes que yo me sentía mal comiendo tanto. Pero cuando había pasado una semana y noté cómo mi falda aflojaba la cintura, madre mía, ¡hacía tanto tiempo que no sonreía por algo así!

Al cabo de los 28 días me subí a la báscula con una desconfianza tremenda. Aún recuerdo el grito que pegué cuando vi que había adelgazado 7 kilos, ¡7 kilos!, ¿tú sabes cuántos años hacía que yo no pesaba 7 kilos menos?

¿Cómo es posible que estuviera adelgazando si estaba comiendo más que nunca?, ¿sabes cuál es la respuesta?, estaba aprendiendo a comer bien, correctamente, comida de verdad, perfectamente mezclada y con unos resultados que mejoraban mi estado de salud cada día.

Sí, comiendo bien, además de adelgazar estaba eliminando mis problemas de digestiones ardientes y gases en el vientre. ¿Sabes lo que es dejar de tener que tomar pastillas para la acidez?

Después de 11 meses continúo con el Plan Revolucionario

Ya he perdido los 20 kilos que me sobraban. Ahora estoy en un peso que nunca había tenido; soy muy feliz. Pero, ¿sabes qué es lo más importante de todo?, tengo una vida saludable y no estoy a dieta, he aprendido a comer bien.

He aprendido a comer para adelgazar. Y lo mejor de todo es que ya no pienso en si esto engorda o adelgaza; sólo pienso en si esto es saludable o perjudicial para mí.

¿Tú también quieres olvidarte de dietas engañosas, morirte de hambre y pasar un infierno con la comida?

Quiero mi Plan Revolucionario

Gracias a Marcos Vázquez he aprendido a comer; ahora ya no pienso en “cuando termine la dieta pienso comerme una hamburguesa”. Ahora, si quiero comer una hamburguesa me la preparo yo en casa; porque he cambiado mis hábitos alimenticios, he cambiado mi filosofía de entender la comida.

 

 

La autora del blog