Dieta semáforo: Todo lo que necesitas saber

Cuidar de nuestro cuerpo día tras día es una de las mayores prioridades que deberíamos tener y es que si tenemos una buena salud, todo es posible. Es por ello por lo que es importante mantener una dieta de colores, llena de alimentos verdes, rojos, amarillos o naranjas, entre otros. Si cuidamos de nuestra alimentación, estaremos mejorando nuestra salud y proporcionando a nuestro cuerpo la energía que necesita en cada momento para llevar a cabo todo tipo de planes y que este nunca nos falle.

La dieta del semáforo se basa, precisamente, en este concepto, el del color. Es una dieta que nos ayudará a comer de forma sana y muy variada ya que no se elimina por completo ningún tipo de alimento, sino que se le da prioridad a aquellos que nos aportan beneficios y se reduce la consumición de aquellos alimentos que no ayudan a mantener nuestro cuerpo saludable. Uno de los grandes errores de otro tipo de dietas es que no se aprende a comer provechosamente, pero con la dieta del semáforo le sacaremos partido a todos los alimentos.

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Con este plan de alimentación, la comida se divide en tres categorías diferentes, que corresponden a los colores que tiene un semáforo real, el verde, el ámbar y el rojo. En primer lugar encontramos los alimentos verdes, que son los que podemos consumir sin ningún tipo de restricción; en segundo lugar tenemos los consumibles de color ámbar, los cuales deben aparecer con menos frecuencia en nuestra lista de la compra; y por último tenemos los alimentos de color rojo, que son los que debemos eliminar de nuestra dieta, o al menos reducir la ingesta en grandes proporciones.

Para que lo tengáis aún más claro, a continuación vamos a elaborar una lista de alimentos dependiendo de a qué categoría pertenecen, de este modo podréis programar un menú diario muy sano y muy equilibrado, evitando las comidas rápidas y las frituras.

Color verde

Dentro del color verde contamos con una gran variedad de alimentos que podemos consumir sin ningún tipo de preocupación ya que cada uno de ellos estará ayudando a nuestro organismo a que esté lleno de vitalidad, de energía y cubierto con los nutrientes básicos que necesitamos en nuestro cuerpo. Estos alimentos son los siguientes:

  • Todas las verduras y hortalizas: berenjena, acelgas, calabaza, calabacín, tomate, pepino, pimiento, coliflor, zanahorias, nabo, puerro, guisantes, endivia, cardo, habas, apio, soja, yuca, escarola, lombarda, alcachofa, brócoli, espárragos, judías verdes, remolacha, espinacas…, todas las verduras y todas las hortalizas tienen un sitio asegurado en el color verde.
  • Frutas: aunque no todas las frutas están permitidas a cualquier hora y en cualquier momento, sí que lo están en su mayoría. Piña, frambuesa, fresa, arándanos, grosella, pera, manzana, cereza, pomelo, naranja, mandarina, sandía, mora, albaricoque, kiwi, melocotón, nectarina, ciruela…, son solo unas cuantas las que están excluidas del color verde, por lo demás tenéis vía libre para consumirlas.
  • Carne de pollo o pavo.
  • Leche desnatada.
  • Yogur desnatado.
  • Infusiones sin azúcar.
  • Especias aromáticas o todo tipo de vinagretas hechas a base de aceite y especias.
  • Pescado blanco.

Color ámbar

Tal y como hemos comentado, el color ámbar se reserva para aquellos alimentos que podemos consumir moderadamente, una vez a la semana o cada dos semanas, dependiendo de vuestro gasto energético y la actividad física que realicéis diariamente. Vamos a verlos.

  • Frutas: algunas frutas son más ricas en azúcares que otras y es por eso por lo que se debe reducir su consumo en grandes cantidades. El plátano, el melón, el aguacate, el mango o las uvas son las frutas con más calorías que encontramos, aunque eso sí, si realizáis deporte diariamente podéis pasar estos alimentos a la lista verde.
  • Cereales: pan, pasta, arroz y harinas.
  • Frutos secos: castañas, avellanas, dátiles, aceitunas, almendras, nueces.
  • Legumbres: garbanzos, lentejas, alubias…, etc.
  • Lácteos: yogur y leche semidesnatada, junto con el queso fresco.
  • Pescado azul.
  • Aceite vegetal.
  • Huevos
  • Carnes rojas: conejo, vaca, ternera.
  • Patatas, mucho mejor si se consumen asadas o cocidas.

Color rojo

El color rojo se corresponde con los alimentos que debemos evitar normalmente y que se deben consumir pocas veces durante todo el año, solo en ocasiones un poco más especiales. Estos alimentos son los que vemos a continuación.

  • Alimentos fritos y rebozados
  • Cereales azúcarados
  • Lácteos enteros como la leche entera, el queso o la nata.
  • Carnes grasas: tocino, la manteca de cerdo, el cerdo, el pato o el ganso.
  • Bollería y chocolates a base de leche.
  • Refrescos azúcarados
  • Salsas como la mayonesa o la bechamel.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Embutidos de todo tipo.

Sin duda este tipo de dieta es apta para todas las personas, desde los más pequeños hasta los mayores, y puede ayudar a bajar el sobrepeso y a reducir el riesgo de algunas enfermedades cardiovasculares e incluso la diabetes, por lo que es un plan de alimentación ideal para personas diabéticas que quieran empezar a cuidarse cada día.

No olvidéis que es importante combinar una dieta saludable con ejercicio regular, de tres a cinco veces por semana, para que vuestro ánimo no decaiga y tengáis fuerza desde el momento en el que saltáis de la cama por la mañana. Podéis escoger el deporte que más os agrade y que os satisfaga, incluso si no sois amantes del ejercicio, con andar una hora diaria es suficiente para poner a bombear el corazón y a restar calorías de nuestro organismo.

Por último, para que la dieta del semáforo sea aún más efectiva, aconsejamos repartir en cinco comidas diarias los alimentos del color verde y complementarlo con dos litros de agua al día para limpiar nuestro organismo de impurezas y toxinas. Podéis incluir, de vez en cuando, alimentos del color ámbar y en ocasiones muy especiales añadir algún tipo de comida que está dentro de la lista roja, como, por ejemplo, en las celebraciones familiares o en eventos muy especiales.

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